Ayer
a última hora de la tarde, Albano Cruz parió un hilo en twitter
absolutamente necesario. Lo reproduzco aquí porque, en esencia, me
parece la mejor explicación posible a lo que varios estamos intentando
hacer desde la creación, la teoría cultural y la filosofía, y a nuestra
posición política al respecto; a la reflexión de fondo cuando recurrimos
a las representaciones de la violencia, el control y la voluntad a día
de hoy, así como a qué nos referimos cuando hablamos de rezonificación y
resistencia.
Es largo y algo denso, pero vale la pena leerlo hasta el final:
«TOPOLOGÍA DEL
#DOMINIO. Una abstracción sobre el control y la violencia.
Este es el terreno, el mapa, el territorio de lo posible (imagen 1). En
él puedo ejercer mi voluntad. Puedo desplazarme de acto a acto --cada
coordenada es un acto-- sin ningún impedimento. Soy algo como Dios,
porque todo aquello que vaya hacer me es *posible*.
Ahora voy a
tirar una moneda. ¿Es posible que gane? Sí. Con una probabilidad del
50%. Como es un acto que no depende (por ahora) de nada más que de mí,
lo voy a situar a mi vera. Si "estar aquí" es G5, pongamos que lanzar la
moneda es F5. La cosa queda así: (imagen 2)
El moradito medio
ese representa precisamente que F5 tiene un 50% de probabilidades de
cumplirse. Es factible en un 50%. Pero qué pasaría si por alguna razón
me es *imposible* ganar. Por ejemplo, porque no tengo moneda que lanzar,
o me han echado una maldición, o la moneda está descompensada a cruz y
yo por mi religión siempre escojo cara... pues que el gráfico será tal
que... (imagen 3)
El negro representa que nanai. Ganar no es
factible. Por la razón que sea. Volvamos a G5, y reseteemos el mapa...
Supongamos que estoy en un pub. Al norte de donde estoy hay una puerta,
al este una ventana. Todo lo demás son paredes. Incluyendo las
diagonales. La cosa queda como... (imagen 4)
Es *imposible*
"factualizar" (actualizar, a partir de ahora) mi voluntad de salir allí
donde están los cuadrados negros. Sin embargo tengo algo de
posibilidades *a través* de la ventana, y muchas más usando la puerta.
Mi trayectoria de actos (mi camino de actos) es sólo posible de dos
maneras: G5→G6→G7, o G5→H5→I5→...→G7. Ahora vamos a otro ejemplo. Soy un
viajero que gusta de ir de caminata... y me encuentro con el siguiente
mapa de lo posible: (imagen 5)
Quiero ir de A1 a L10. Cada paso
que doy es una actualización de mi voluntad, que me impulsa con
movimiento... Queda claro que la realización de mi voluntad puede
atravesar la parte de las colinas de la zona F2, pero no puede
materializar caminar por la parte más empinada (G2 y H2). Tampoco puedo
materializar mi caminar en el cañón superprofundo que va de F10 a L7.
Salvo que cruce por el puente que salva el desfiladero, que parece
*bastante* seguro. Creo que queda claro. Y sí, estamos haciendo mapitas
topográficos, curvas de nivel, heatmaps... como queráis llamarlos. Todas
esas formas de representación nos sirven como expresión de
posibilidades de actualización.
Vamos a dar un pequeño salto,
también dibujado. A una carretera con tráfico de vehículos. Vamos en
coche, y hay zanjas a los lados. A ver si sabéis interpretarlo...
(imagen 6)
La carretera es de dos carriles, con tránsito medio, y
extendida norte-sur. Creo que ya hemos ilustrado suficiente la idea,
que es ésta:
La voluntad tiene un dominio con regiones de
actualización posible distintas. A veces serán gradientes positivos, a
veces negativos. Cada voluntad transita esas regiones con más facilidad
(que vamos a llamar «inercia») cuando pasa a un color más claro, o con
mayor dificultad (que vamos a llamar «resistencia») cuando pasa a un
color más oscuro. De la misma manera que bajar una pendiente es más
fácil que subirla (en beneficio de la ilustración vamos decir que sí).
Aquí entra la diferencia entre lo «dado» y lo «hecho». Porque nos vamos a
preguntar sobre los cambios en la topografía. A veces la resistencia
será porque algo nos ha sido «dado». No lo ha creado nadie. Estaba
cuando hemos llegado como las colinas/cima del ejemplo de la caminata.
Otras veces esa resistencia sera «hecha». Porque alguien la ha puesto
ahí. Como las paredes o la puerta y la ventana del pub. Y lo mismo para
las inercias. Pueden ser «dadas» o «hechas». ¿Y que es la
«rezonificación»? Es la alteración del mapa de posibilidades de
actualización de la voluntad *de los demás* haciendo que dicha
alteración se tome como «dada» cuando en realidad está «hecha». Y por lo
tanto hay una rezonificación que incrementa la inercia, y otra que
incrementa la resistencia. La biopolítica de Foucault es la
rezonificación del (de los) sujeto(s) de tal manera que se incremente la
inercia hacia la factualización de los actos coincidentes con la
voluntad del gobernante. Por eso es una estimulación de las formas de
vida de la comunidad, pero facilitando aquello que el gobernante escoge,
y aumentando la resistencia de aquello que no quiere. Y por eso se
fundamenta sobre la «política del deseo». Sin embargo, no es un acto de
violencia. Porque la violencia es la oposición a la actualización de la
voluntad del sujeto. Aquella rezonificación que «haga más libre», o
facilite la actualización de la voluntad no será percibida por el
sujeto, porque su mapa de posibilidades se simplifica, se aclara y
reduce su resistencia. Por supuesto, hay un truco genial muy del
capitalismo (que en esto es autoritario): susto o muerte. Si ambos
parecen «dados», el sujeto escoge «sustos» porque el mapa de lo posible
le deriva a ello. Y aquí saltamos al primer atisbo de la importancia de
la ontología: el humano es capaz de identificar las rezonificaciones
materiales con las rezonificaciones metafísicas. O dicho de otra
manera...
El ejemplo de la carretera nos sirve para ver que
tratamos la raya que separa los carriles como un aumento de la
resistencia de lo posible. Podemos pasarla, pero creeremos que al
hacerlo la actualización de nuestra voluntad hará *cronch*.[ Hey, aquí
entra Psycho-Pass... la gente defiende las leyes, no las leyes a la
gente ; porque una ley es un incremento metafísico a la probabilidad de
lo actualizable, ergo una limitación al abuso de poder ] [ Quiénes,
cuándo y cómo es otra cosa, pero no anda lejos ] ¿Qué es «reinar»? Es
extender la presencia del sujeto. Por eso tenemos fotitos de la peña
supuestamente importante en lugares públicos/oficiales. Aquí coincidimos
con Foucault. Es hacer presente (equivalente a una actualización
material) la voluntad del que gobierna. Ser súbditos es existir en el
mapa de posibilidades de la voluntad del rey. Ser súbditos es actualizar
los deseos del rey, que no serán violencia mientras faciliten la
inercia del propio súbdito. ¿Queremos crear comunidad? El mapa de
posibles actualizaciones de la voluntad de cada sujeto ha de ser
coherente con el de los demás. ¿Queremos democracia? La voluntad que
module el mapa de lo posible ha de ser la de la comunidad. ¿Queremos ser
libres? Ninguna voluntad ha de convertirse en ley, ningún cambio en el
mapa de lo posible ha de ser fruto de otra voluntad que no sea la
nuestra. Posibilidad de actualización de la voluntad, rezonificación,
dominio, resistencia e inercia... Conceptos clave sobre los que es fácil
describir este capitalismo de insta-cosas, de gestión ajena de los
deseos, de alienación no percibida. Y de aprendizaje de todo esto que
ahora se está haciendo, como dado. Sobre todo si ya has nacido con ello
moldeado en la topología de lo posible. [ Y sí, creo que este es un
hueco para escapar del bloqueo de Foucault ]»